viernes, 21 de octubre de 2011

incertidumbre

INCERTIDUMBRE

De dónde vienes?
del último plenilunio
de la octava maravilla,
de la lejana Atlántida??

No he conocido tu extrañeza
hasta que miré en tus ojos
el océano y el cielo
todo junto,
como en un sólo beso,

y entré en tus vórtices,
me dejé llevar por tu Vía Láctea,
y me ciñó
tu cinturón de asteroides...

Fui obra de tu silencio,
manipulada por tu cosmos infinito,
casi muero en tus solsticios,
y perezco en todos tus abismos,

tuve que andar
al borde de todas las cornisas
perdida en tus mundos sin nombre
dejando mis marcas en los muros
de cada indiferencia,

y ni aún así
encontré una sola
razón dentro de mi alma
para no amarte hasta el último cabello...

maria fer

Este minuto

Este minuto angelado
deja rastros de lluvia
en mi rostro,
heridas sin dolor
añejas como la vida,
besando el viento,

ya cicatrices de luz

y las ganas huecas de seguir viviendo
en este portarretratos amarillo
con olor a madera húmeda,
sobre estos líbros secos
como pétalos al sol,

tiempos dormidos en letargos eternos

y un cielo más que azul,
inolvidable,
como el sabor de tus ojos...

maría fer

mandamientos

mandamientos...

no desearás,
tomarás lo que necesitas
y luego lo devolverás,

no matarás,
sólo inyéctame estas rosas,
hasta sangrar tu aroma,

no mentirás,
sólo hazme creer que creo
en aquello que no puedes negar,

no lamentarás,
sólo deja que el letargo
se transforme en esperanza,

no cambiarás (eso lo sé)
apenas nútreme con tus besos
para que piense
que al fin me necesitas....

maría fer

Plenitud

La boca, como fuente de frutas,
el cuerpo, como un mantel de olivas,
cómeme, bébeme.

la médula, camino hasta los sueños,
mis caderas son de luz,
sumérgete,

en el atardecer sonríen los jazmines
y hasta los huesos cantan
cuando danzo en tu espalda,

y siento que me acaricia hasta tu sombra
en este instante,
esta plenitud...

maría fer

Lejano, indolente, necesario,
no puedo inventarte más de la cuenta
ni desearte en demasía,

hiere amarte,
dueles,
cada estigma que has dejado
en los centímetros de mi alma,

alado,
poeta cruel y mágico,
sin voces ,para reconocerte,
sin una sola mirada para recordarte,
menos tu tacto,

tan solo el roce de tu poesía
sobre la piel de mi corazón
es definitivo y persistente
como una gota en la roca,

te acercas a mí desde la distancia
de los plenilunios,
sin nombre, porque no lo necesitas
eres amor y punto
sabes de lunas como el sol conoce,

como escribirle loas al viento
y odas a las estrellas de la noche
como beber el rocío vital
de los senos de la magia,

abres las puertas
dejas entrar a la alegría
esa viajera
que se escapa en las esquinas...

y no quiero despertarme,
pretendo eternizarme en este sueño,
que empequeñece el mar, que lo endulza
y lo convierte en un charco de lluvia
esta tarde mojada,
sobre una alfombra de jazmines,

como aceptar el hecho de que seas imposible,
pero qué importa,
si eres la música con la que mis letras danzan
cada vez que te pienso,
y le nacen alas a mis pies,
y me extiendo
hasta besar tu ser
con mi esperanza...

maría fer
 —

lunes, 8 de agosto de 2011

Congénitas palabras...

Como leer en las lineas de las manos
un destino incierto,
las verdades en las marcas de agua
de tu risa,
en el gesto bienvenido de tu boca
cada vez que te avienes a mi vida,
en el tranquilo devenir de las palabras
que siempre te despiden,
es este tiempo de esperar
que caigan las estrellas,
que la primavera se adelante
o se detenga en mis jardines..
Como intentar ir más deprisa que el camino,
o borrar las intenciones de la vida,
que deja su toque de pasado
en los pliegues de mi cara,
es tratar de impedir que te adelantes
a mi huida,
a mi decisión de permanecer en el olvido,
como luz o como lágrima,
dentro de una piedra,
igual de invisible
e imposible,
como decir más frases que el silencio
u ocultar el gesto de alegría
ante el amor que fructifica,
es impedir que sigas contando más ausencias,
no es posible en esta parte del mundo
hacer promesas,
despertar con ilusiones
o quimeras,
aunque mi país sea la Utopía
y me llene de quehaceres la existencia,
siempre habrá un olvido para tu recuerdo,
y un presente que se colará
al futuro,
pero no habrá pasado que te borre,
ni alucinación que no te habite,
ni un cuento que no te incluya
como el malo o el príncipe,
no importa,
al fin y al cabo ya me he acostumbrado
a nombrarte,
si no, con palabras,
con silencios,
en secreto,
ausente con aviso,
fantasma con la sábana presta
a ser quitada,
conjuro sin eficacia para desaparecerte...
ya me he habituado a hablarte dentro mío,
y a saludarte con el sol
y con la luna...
eres parte de mi sana locura,
eres un puñado de insanía en mi cordura,
una oscuridad que a viva voz
resplandece con todo su albredrío....
Cómo hacer andar las congénitas palabras??
pedirles que se escuchen,
que se mimen,
que se digan al oído mariposas,
cómo llover poesía dentro del alma??
apartarme un momento de mí misma
y ver más alla´de mi horizonte?
acariciar el cabello de las dudas,
y salir airosa en el intento??
cómo salir del egoísmo acomodado
de mi sillón al lado de la estufa
y tomar el frío de la piel a la intemperie
y el hambre de la madre por su hijo?
cómo lavar las heridas con los versos,
si se tiene olor a leños apagados??
ni el agua de mil mares bastaría
para ocultar tanto dolor que suda el tiempo...
Cómo hacer que tuerza su destino el hombre
que ve pasar la vida sin un ángel??
cómo dar más de la cuenta,
cómo hacer que duela tanto
y que me duela
el desamor derramado a manos llenas??
Este absurdo caminar para otros lados,
mirar el cielo
cuando esta llorando,
y sin embargo no hacer de mi alma un pañuelo
para secar el llanto...
cómo poner una mano entre las piedras
y no salir tan lastimado??
cómo levantar un poema en la batalla
que ni por asomo estoy ganando?